Aterrizando en Bournemouth

Y sin ser totalmente conscientes de nuestra elección, nos despertamos con una voz que sonaba mediante un altavoz, diciéndonos: “Queridos pasajeros, en breves momentos nos dispondremos a aterrizar en el aeropuerto de Gatwick (Londres)”.

Entonces un@ piensa: ¡¡Ahora sí!! Ahora empieza lo que siempre habíamos querido, ese camino sobre el que tanto queríamos andar, ahora lo tenemos justo delante.

Así que, sin más, llegamos al aeropuerto de Gatwick, sin billete de vuelta a España, ni billete de ida hacia Bournemouth. Con lo que nos pusimos a buscar un billete de autobús o tren que nos llevara hasta dicha ciudad.

Y la verdad que nos fue fácil, pusimos en el buscador del móvil: Billetes de Gatwick a Bournemouth. Y nos salían cientos de páginas para elegir dónde comprarlos. Sino, en el mismo aeropuerto hay empresas de transporte para elegir.

Después de unas siestas, de la última poca comida que traíamos de Mallorca, unas risas, y cinco horas de bus más tarde, llegamos a Bournemouth. Una vez allí, fuimos directos a la casa que habíamos alquilado previamente para pasar los primeros días.

A nuestra llegada a la ciudad le acompañó una nevada, lo que hizo que nuestros primeros días fueran algo más especiales de lo normal. Paseamos la parte central de la ciudad de punta a punta, viendo como la nieve vestía la ciudad.

No sé en el resto de Inglaterra, pero Bournemouth tiene una infinidad de parques verdes por los que perderse durante horas, y con esa vestimenta helada posada en los árboles, caminos, tejados y plantas, no podíamos hacer otra cosa.

La mujer que nos alquiló la primera habitación, nos dijo que hacía años que no veían nevar así en la ciudad, lo cual nos parecía una suerte increíble.

Pasados 5 días de nuestra llegada, y tras habernos hecho un poco con la ciudad, nos dirigimos a la cita que habíamos concertado desde Mallorca a través de Spareroom, para alquilar una habitación donde vivir toda nuestra estancia en esa zona costera de Inglaterra. Y ahora estamos viviendo en la habitación de esa primera y única cita, con una mujer y su hija pequeña, que nos han acogido como dos miembros más de la familia.

Para movernos más rápidamente que andando y más económicamente que en bus, nos compramos unas bicicletas por 30 libras cada una en Gumtree, que es como el segunda mano de España. La verdad que es una ciudad preparada para ir bici, tiene carriles bici, muchos sitios donde poder atarlas y muchas zonas libres de coches. Es una buena ciudad en la que moverte en bicicleta.

Tras habernos habituado a la ciudad, ya iba siendo hora de ponernos al lío. Con todo lo relacionado a buscar trabajo, NIN, banco, Sanidad, etc.

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